QUAY del 2/4/98

 

Si Ud. fuera propietario de una empresa constructora con: 5 albañiles, 1 sanitario, 1 carpintero y 290 administrativos, ¿por dónde comenzaría un proceso de racionalización?
 

Por Eduardo Abenia

 

En los números anteriores tratamos temas relacionados con quien debe tomar la decisión, hoy nos ocuparemos del sistema de toma de decisiones como generador de gastos.

Cuanto cuesta la administración y el gobierno de un país parece un tema menor para decidirse por un sistema u otro de gobierno, sin embargo es tan desproporcionado el sistema actual que puede ser útil analizarlo, comparando lo que cuesta la actual Democracia Representativa con lo que costaría instrumentar un sistema de Democracia Directa Informatizada. 

El sistema actual representa un gasto directo por la vía presupuestal de mas de cien millones de dólares al año para el legislativo, otro tanto para el ejecutivo, además de lo que se gasta por vía indirecta generando y ocupando puestos de trabajo inútiles en toda la administración. 

Si miramos nuestro país desde la perspectiva con que se analiza una empresa, descubrimos que de los tres millones que somos, aun si quitamos a los que aún no están en edad de trabajar y a los que ya se retiraron, algo menos de dos millones deberían ser productivos. La desocupación rondando el 12 % nos dice cuantos desean tener trabajo y no lo tienen pero nada nos dice de los que supuestamente tienen trabajo pero realmente no producen nada útil.

El sistema no solo no toma las decisiones que permitirían ocupar a gran parte de ese 12 % sino que mantiene además una cifra superior de "trabajadores" que realmente lo son solo para cobrar. Es muy difícil hacer aún una estimación de cuanto trabajo superfluo se realiza, pero si miramos cuantos uruguayos hacen realmente algo, algo que comer, o que ponerse, o debajo de donde cobijarse, cuantos enseñan a nuestros hijos, o nos curan, o manejan el ómnibus que nos lleva al trabajo, veremos que no llegan a ser ni siquiera uno de cada dos. Es decir que tenemos algo así como un parásito por cada uno que produce, uno que camina llevando a otro a cuestas sobre su espalda.

La Democracia Representativa no solo está integrada por un buen número de esos parásitos, también es generadora de parte de ese parasitismo y en todo caso como veremos en número siguientes es incapaz de tomar las decisiones que permitan modificar la situación.